El Miquiztli. Festival en Zacatlán

En octubre, la temperatura empieza a descender en Zacatlán, uno pensaría que es por la entrada del otoño, pero en realidad, es el Día de Muertos que se acerca.

 

En gran parte de México esta celebración es muy importante, las familias se preparan desde días antes colocando sus altares para recibir la visita de los que ya no están y Zacatlán no es la excepción.

El mercado municipal se empieza a abastecer de productos tradicionales para la temporada. Diferentes tipos de chiles, frutos secos y especias, indican que ya es tiempo de ir comprando todo lo necesario para preparar el tradicional “Mole Poblano”.

Al paso por los puestos de este mercado llega el olor de las frutas de la temporada; guayabas, mandarinas, flores e incienso, la vista es colorida también debido al papel picado que sirve para adornar las ofrendas en los altares, no puede faltar la flor de cempasúchil, el pan de muerto y las calaveritas de azúcar. Algunas ofrendas son colocadas desde el día 29 de octubre hasta el día 1 de noviembre las cuales son ofrecidas para los fallecidos en un accidente o ahogados, o los que murieron en la infancia y los de edad adulta; se colocan caminos de flores desde las calles hasta el interior de los hogares. El día 2 de noviembre las familias acuden a los panteones a limpiar las tumbas y adornarlas para que los difuntos las encuentren muy bonitas, según la tradición las almas que llegaron a los altares deben regresarse. Posterior a esto las familias vuelven a sus hogares a disfrutar los alimentos que prepararon para las ofrendas.

El Centro de Desarrollo Comunitario (CDC) no se queda atrás, en sus primeros años celebrábamos hacia el interior de nuestras instalaciones, colocando una gran ofrenda entre todas las áreas o presentando a los niños, niñas y adolescentes la obra “La muerte viene bailando y yo nomás pensando”, obra escrita de manera colectiva por el personal, además de participar con un espacio propio en las ofrendas que se ponen en el zócalo de Zacatlán. Es desde el 2016, con el impulso del educador y artista plástico Pepe Arenas del Programa Rehilete, que las actividades tuvieron una mayor presencia a nivel municipal.

En ese 2016, se formalizó el primer “Miquiztli Fest”, nombrado así con la intención de fusionar tradiciones antiguas y modernas. Gracias a una alianza con la Dirección de Turismo del municipio, se hizo la primera Ofrenda Monumental en el kiosko del zócalo. Ésta se adornó con más de 300 cráneos pintados y decorados por los usuarios del CDC, pero también por estudiantes de las escuelas que participan en las actividades de los programas educativos no formales. Además, se realizó un Concurso de Catrinas y la primera “Marcha de la Muerte”, una caminata del panteón municipal a la plancha del zócalo, encabezada por una catrina de papel maché de más de 3 metro de alto y seguida por centenares de personas caracterizadas como catrinas y catrines. Cerrando el evento con un concurso en donde se premió a la mejor caracterización.

Durante tres años la caminata hacia el zócalo o “Marcha de la Muerte” llegó a juntar a más de 10 mil personas, entre usuarios del CDC, participantes de las escuelas, turistas y gente de la región. Esto gracias también a la coincidencia con la tradicional Feria del Pan, la cual se coloca la última semana de octubre en el zócalo de Zacatlán.

 

Cada año, el Programa Rehilete lanza diversas convocatorias para que niños, niñas, adolescentes y familias de la región participen con algún elemento ornamental para engalanar el zócalo. Ya sea con un Tzompantli monumental (2017), una exposición con cuadros de más de un metro y medio de alto con representaciones de cráneos decorados con diversas técnicas como el vitromural o el maravilloso cuadro bordado por manos cuacuilenses (2018, año en el que se suma por primera vez la comunidad de Cuacuila gracias a la inauguración del tercer CDC PRAE) o bien, con una exposición con esqueletos de tamaño natural representando oficios tradicionales de Zacatlán y sus alrededores (2019, en donde no faltaron el recolector de manzanas, los panaderos, las campesinas y los barrenderos).

PRAE ha estado presente en estas tradiciones, logrando impulsar espacios de participación para los niños, niñas y jóvenes de las escuelas y las comunidades.

A raíz del clima poco favorable y de la pandemia, la Caminata se ha suspendido desde 2019. Sin embargo, se han buscado otras formas de participación, como los esqueletos de oficios tradicionales antes mencionados, expuestos en el zócalo, y los videos con leyendas contadas por usuarios y personal del CDC compartidos en redes sociales en (2020). No hay duda del compromiso y disfrute del CDC con nuestras tradiciones.

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